Pensando así… cada amanecer no tengo ganas de hacer nada, un día más, la pesadez del trabajo y el fastidio del tiempo que pasa tan lento. Y es que la actitud no desaparece quien sabe por qué, alguna motivación debe haber, pero todo sigue igual; de pronto lo más simple me hace despertar ya en serio, han pasado más de 8 horas, una jornada entera, y apenas veo la luz del sol. Tres segundos bastaron para que mi torpe cuerpo adormilado caminara hacia una ventana y pudiera sentir los rayos intensos del sol iluminando cada centímetro de mi piel. La dulce e intensa melodía que sonaba en el transmisor me transmitió una gran sensibilidad a la que no me pude resistir, unos toques musicales me llevaron a viajar en el tiempo, a un lugar que hacía mucho no exploraba… y ahí seguía latente como el corazón de un león albino que disfruta de la luna llena en el cielo despejado. Comencé a leer anécdotas pasadas, mi antiguo talismán de ideas que había abandonado por tanto tiempo; volvieron a mi cientos de recuerdos, de los que no me arrepiento, pero a los cuales no anhelo más. Me paralicé al observar lo mucho que había influido el final de una etapa, etapa en la que buscaba demasiado y no obtuve nada, sin embargo, no tardó mucho en aparecer lo que creo que estoy buscando, pero para entonces habría aprendido ya que el camino en la vida no es solo uno, pues hay atajos, alternativas, obstáculos peligrosos, otros divertidos; así de simple, la vida no se rige en línea recta, sino que va a veces zigzagueando en caminos de pavimento, otros de tierra, unos de nieve y otros de agua, así es, no sé por cual camino ahora, solo sé que lo ideal es disfrutar cada momento, aún así de pronto me invade la obsesión de estar equivocada y haber desaprovechado tiempo, oportunidades y esfuerzos, esfuerzos míos y no tan míos, con lo que tal vez jugué pero que no lo volveré a hacer. Me es difícil comprender que así son las cosas, eliges algo para renunciar a lo demás y no hay marcha atrás, puedes cambiarlo, sí, pero jamás puedes regresarte en el camino, muchas veces ya se convirtió en cenizas, volví y me di cuenta de cosas que no conocía, sentimientos reprimidos y miradas retadoras, tristes, decepcionadas ¿pero por qué decepcionadas? , quizá me vi entre las garras de la inmadurez … pero eso ya quedó años luz bajo tierra
